lunes, 24 de abril de 2017

Explicación de caso de negligencia médica en anestesia Nº 9: Anestesistas exculpados por la muerte de un bebé


Viene del post anterior...http://elanestesiologo.blogspot.pe/2017/04/caso-de-negligencia-medica-en-anestesia_24.html

El síndrome Axenfeld Rieger, es una enfermedad rara congénita y progresiva del desarrollo ocular, que afecta al segmento anterior del ojo, y presenta también alteraciones extraoculares acompañantes. Se suele asociar a glaucoma (aumento anormal de la presión intraocular) en el 50% de los casos. Este glaucoma se manifiesta más a menudo en la infancia o en la adolescencia en forma de glaucoma juvenil. Además se presentan alteraciones en el nervio óptico y desprendimiento de retina.


El escáner o tomografía axial computarizada (TAC) es un procedimiento muy frecuente en niños con enfermedad neurológica. Se realiza bajo anestesia general, no bajo sedación. Esta última sólo está indicada en pacientes que puedan colaborar, y un niño pequeño jamás lo va a hacer.

Una TAC suele durar de cinco (sin contraste) a diez minutos (con contraste). El paciente (el bebé en este caso) sólo requiere hipnosis (estar dormido), no es necesaria analgesia con narcóticos (una TAC no duele). Basta administrar una dosis adecuada de hipnótico. Este blogger prefiere el sevoflurano, pero no se puede descartar el uso de drogas como el midazolam o el tiopental sódico.


Todos los hipnóticos pueden, como efecto indeseable, ocasionar depresión de la respiración, así que los anestesiólogos debemos aplicar la dosis óptima de estos fármacos y vigilar atentamente al paciente, para actuar de inmediato en caso la respiración se detuviera.

Los narcóticos (fentanilo) también pueden deprimir la respiración, y este efecto no deseado se potencia con el correspondiente al hipnótico, en caso se administraran juntos. El anestesiólogo que aplicó (erróneamente, en nuestra modesta opinión) la combinación midazolam-fentanilo, sabía de la gran probabilidad de que el bebé dejara de respirar durante el procedimiento y debió tomar todas las precauciones.


Discrepamos con el informe de Toxicología que afirma "que lo ocurrido fue un hecho desgraciado que «no se puede prever con anterioridad»", "que los médicos utilizaron unos fármacos «usados como una opción posible para la sedoanalgesia»" y que "se trata de «fentanilo junto a midazolam», una combinación «indicada para la sedación pediátrica»".

No era necesario el uso de un narcótico como el fentanilo. Con un hipnótico a dosis óptima, suficiente. El "hecho desgraciado" (muerte del bebé originada por paro respiratorio) sí se pudo prever, la sedoanalgesia no era la técnica de elección para la TAC e, insistimos, la sedación pediátrica consciente no existe, pues los niños no colaboran con el procedimiento. La "sedación profunda" no es más que anestesia general.

Caso de negligencia médica en anestesia Nº 9: Anestesistas exculpados por la muerte de un bebé


La anestesia para tomografía cerebral en un niño pequeño no es un procedimiento sencillo. No es una simple "sedación" como le dicen a los padres algunos pediatras desinformados, se requiere anestesia general.

Presentamos a continuación el caso de un bebé fallecido durante una tomografía bajo "sedación", en la que consideramos hubo negligencia de parte del anestesiólogo, aunque éste posteriormente fuera exculpado.

Como siempre, en el próximo post la explicación.

Toxicología exculpa al HUCA de la muerte del bebé al que sedaron para hacerle un escáner
Señala que los médicos utilizaron la anestesia «indicada en pediatría» y que el fallecimiento de Aleix Pérez del Río «no se podía prever»
26.12.08 -
CH. TUYA / AGENCIAS / GIJÓN

Toxicología exculpa al HUCA de la muerte del bebé al que sedaron para hacerle un escáner
Alfredo Pérez y Patricia del Río, en una imagen de marzo pasado. / PALOMA UCHA

Enfermo: Aleix Pérez del Río era un bebé gijonés, de siete meses, afectado por el síndrome de Axenfeld Rieger ( 'ojos de gato'), enfermedad congénita del desarrollo ocular. El 29 de febrero acudió a una cita con el neurocirujano del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), tras detectar los padres un abultamiento en la cabeza del bebé.


Escáner y ecografía: el médico que lo atendió consideró oportuno hacerle una ecografía craneal y un escáner. El bebé, según los padres, estaba risueño y no paraba quieto, por lo que, para hacerle el escáner, los galenos apostaron por la sedación.

Parada cardiorrespiratoria: el protocolo médico marca que, para estas pruebas con menores, un progenitor o tutor esté presente. La madre entró con el bebé en brazos y asegura que nada más inyectarle la sedación su hijo quedó con los ojos en blanco. Sufrió una parada cardiorrespiratoria.

UVI pediátrica: tras reanimarle, se llevaron al bebé a la Unidad de Vigilancia Intensiva de Pediatría. A ella llegó con constantes vitales, pero volvió a sufrir una nueva parada. El parte médico fecha su fallecimiento a las 22.30 horas.

Denuncia: desde el propio hospital, el padre del bebé pidió la presencia de la policía y, posteriormente, se presentó una denuncia contra el centro por presunta negligencia médica.

Demanda: la acusación particular, llevada por la Asociación de Víctimas de Negligencias Sanitarias, sostiene que hubo trato incorrecto al pequeño gijonés, ya que se le suministró un fármaco al que era alérgico y en una dosis elevada.

Informe: el Instituto de Toxicología de Madrid señala que los fármacos aplicados por los médicos del HUCA son «una opción posible para la sedoanalgesia» y que «no se trata ni de una alergia ni de una intolerancia», sino que lo ocurrido fue «una complicación» que, concluye el informe, «no se podía prever con anterioridad». El juicio aún no tiene fecha fijada.

«No se pudo prever» porque no se trató «ni de una alergia ni de una intolerancia». Fue «una complicación» tras utilizar los fármacos que el protocolo marca «para una sedoanalgesia». Así define el Instituto de Toxicología de Madrid las causas del fallecimiento, el pasado 29 de febrero, del bebé gijonés Aleix Pérez del Río, que murió cuando era sometido en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) a un escáner. Tal y como adelantó EL COMERCIO, el pequeño, afectado por el síndrome de Axenfeld Rieger, más conocido como 'ojos de gato' por el deterioro ocular que provoca, acudió al neurocirujano del centro ovetense tras observar los padres un abultamiento en la cabeza. El especialista solicitó sobre la marcha un escáner y, al sedarlo para someterle a la prueba, el bebé sufrió una parada cardiorrespiratoria.

Después de reanimarle, el pequeño fue trasladado a la Unidad de Vigilancia Intensiva pediátrica del HUCA, en la que Aleix sufrió una nueva crisis de la que ya no se recuperó y que causó su muerte, fechada a las 22.30 horas.

Desde el primer momento, los padres, Alfredo Pérez y Patricia del Río, denunciaron al hospital por una presunta negligencia médica, para lo que cuentan con el respaldo de la Asociación de Víctimas de Negligencias Sanitarias cuyo abogado, Juan Llamazares, es quien les representa. Los progenitores del infortunado bebé afirmaron que su hijo, de ocho kilos de peso, no pudo soportar la sedación que le fue inyectada. «Ha sido una negligencia y deben pagar por ello», clamaban en marzo.

Fentanilo y midazolam

Sin embargo, el informe de Toxicología que ayer fue desvelado tira por tierra las tesis de la acusación particular, ya que viene a decir que lo ocurrido fue un hecho desgraciado que «no se puede prever con anterioridad». Explica el instituto madrileño que los médicos utilizaron unos fármacos «usados como una opción posible para la sedoanalgesia». Se trata de «fentanilo junto a midazolam», una combinación «indicada para la sedación pediátrica».

Al respecto de una posible alergia o intolerancia, el informe es contundente al rechazar tal posibilidad «no se trata de eso», indica, sino que es «una complicación o riesgo», insiste, «que no se puede prever con anterioridad».

El informe será analizado por el tribunal para decidir si se puede abrir una causa contra el equipo médico por negligencia.

Continúa...http://elanestesiologo.blogspot.pe/2017/04/explicacion-de-caso-de-negligencia_24.html

sábado, 22 de abril de 2017

Explicación de negligencia médica en anestesia Nº 8: murió la nena operada de amígdalas


Viene del post anterior...http://elanestesiologo.blogspot.pe/2017/04/caso-de-negligencia-medica-en-anestesia_22.html

Es muy delicada la práctica de la anestesia pediátrica. Y lo es mucho más en especialidades quirúrgicas como otorrinolaringología y cirugía de cabeza y cuello. En ellas, la enfermedad, el tumor, la zona inflamada están en boca, faringe, laringe. Es decir, en la vía aérea, cuya interrupción, oclusión, taponamiento, significa asfixia, significa muerte.


¿Cómo se realiza una anestesia general para una extracción de amígdalas (amigdalectomía) en un niño?


Primero: Al niño ya anestesiado se le intuba la tráquea. Ello con el fin de suministrar oxígeno y gas anestésico por el tubo traqueal, y de proteger (sellar) la vía aérea, evitando que el sangrado de la cirugía penetre y anegue los pulmones.


Segundo: Se mantiene la anestesia, cuidando de que el tubo no se salga de la tráquea durante la operación, por la manipulación del cirujano en la zona operatoria.

Tercero: Se extrae el tubo traqueal (extubación) una vez que el niño esté despierto. De esta manera, nos aseguramos de que los músculos respiratorios del tórax ya se han recuperado de la anestesia, y pueden cumplir a cabalidad su trabajo. También estamos seguros de que los tejidos blandos de boca, faringe y laringe estén "tensos" por el despertar.

Tejidos blandos (lengua) fláccidos obstruyen vía aérea

Si estuvieran laxos, fláccidos por la anestesia, además de hinchados por la manipulación quirúrgica, pueden obstruir la vía aérea (se "desparraman", son como una "gelatina"), causando asfixia, paro cardíaco y muerte.

¿Qué sucedió con la niña?

Dos grandes posibilidades

a) El tubo traqueal se salió durante la operación. La niña profundamente anestesiada no respiraba y sus pulmones se llenaron de sangre. Asfixia y paro cardíaco. Se pudo haber intubado nuevamente a los minutos y haber sido restablecida la circulación sanguínea, también. Pero bastó ese breve lapso de no llegada de oxígeno al cerebro y se produjese muerte cerebral y, posteriormente, el fallecimiento.


Los alvéolos pulmonares (unidad respiratoria) se llenan de sangre o contenido gástrico

b) A la niña se le extrajo el tubo traqueal aún anestesiada. Ocurrió, pues, obstrucción aguda (súbita y catastrófica) de vía aérea. Asfixia, paro respiratorio, paro cardíaco.

Tejidos blandos de la faringe, fláccidos por anestesia residual, se desparraman y ocluyen vía aérea
Pudo haber sido reanimada luego, quizá se logró reintubar la tráquea en unos minutos. Tal vez se realizó traqueostomia, ante la imposibilidad de volver a intubar.


Niño con tubo de traqueostomía
Pero el organismo de los niños no soporta mucho tiempo sin oxígeno. Ocurren irremediablemente muerte cerebral y posterior fallecimiento.

La práctica de la anestesia pediátrica no es para improvisados, estimado lector. Si su hijo va a operarse averigüe que el anestesiólogo que va a atenderlo esté capacitado. Exija sus credenciales. Mucho mejor si trabaja en un hospital pediátrico (gran experiencia en cantidad de pacientes) o en un instituto cardiovascular de verdad (gran experiencia en calidad de pacientes).

Caso de negligencia médica en anestesia Nº 8: murió la nena operada de amígdalas


La cirugía de amigdalectomía (extracción de las amígdalas) puede parecer una operación sencilla, pero no se puede decir lo mismo para el acto anestésico.

La anestesia general para amigdalectomía es muy compleja, especialmente en niños. Si no es adecuadamente ejecutada pueden ocurrir severas y fatales complicaciones como lo demuestra en caso que presentamos a continuación y que discutiremos en el próximo post.


25/06/2008
Murió la nena operada de amígdalas

Presunta mala praxis. Falleció este miércoles por la mañana en un centro asistencial de Córdoba. Brenda Tapia, de solo 6 años, es oriunda de Chilecito y había sido operada en el hospital "Vera Barros". La familia denuncia mala praxis médica. Y la abogada Soledad Varas apunta sobre el anestesista, quien habría sido un residente, pero advierte que la responsabilidad le cabría al conjunto del equipo médico, a cargo del otorrinolaringólogo Pedro Carrara.

Brenda Tapia, una niña de 6 años que había sido operada de amígdalas en el hospital "Enrique Vera Barros" y sufrió una seria afección neurológica, falleció este miércoles en un centro asistencial de Córdoba al que había sido derivada por su desesperada familia.

La nena -oriunda de Chilecito- había ingresado el mes pasado al hospital público de esta Capital para ser operada de sus amígdalas.Tras la operación, la criatura sufrió una afección neurológica que había derivado en una parálisis total y obligó a su traslado a un centro especializado de Córdoba, donde en la madrugada de este miércoles dejó de existir. En principio, según la denuncia hecha por sus familiares, la niña habría sido víctima de un caso de mala praxis médica en el hospital "Vera Barros".

Según su padre, hasta el 22 de mayo la niña estaba muy bien, salvo que debía intervenirse quirúrgicamente de las amígdalas.
Tras de ser operada en el nosocomio, luego de un mes su quedó en terapia intensiva, "esperando a ser trasladada a un centro de rehabilitación neurológico por una presunta negligencia médica”, explicó.

A raíz de esta ingrata situación, Tapia solicitó una explicación al Ministerio de Salud y el hospital. Y ahora exigen justicia debido a la presunta negligencia de los facultativos que operaron a la criatura.
La abogada Soledad Varas, patrocinante de la familia de la criatura, aseguró en distintas declaraciones radiales su convencimiento de que "se ha tratado de un caso de mala praxis médica".

"Tenemos testimonios de que el anestesista no se ha movido de la cama de la nena mientras estuvo en terapia durante tres días, por la preocupación que tenía", dijo Varas, al considerar que, según las primeras especulaciones, la mala praxis fue cometida por el anestesista quien, según deslizó la abogada, sería un residente.

Aunque la ficha médica -foja anestésica- que tiene en su poder la abogada Varas "está firmada por un doctor Boiero y por una doctora Bustos- dijo la letrada.

Varas denunció también que Brenda ingresó al hospital de Niños de Córdoba, porque el Centro Médico Cubano de Rehabilitación Neurológica -donde había sido derivada desde el "Vera Barros"- no quiso recibirla por la gravedad del estado de salud en que llegó.

"El Centro Cubano solo recibe a pacientes estabilizados y ese no era el caso de la niña. Sin embargo, los responsables de la ambulancia que la habían trasladado se fueron y la dejaron allí", sostuvo Varas.

Varas dijo que el médico otorrrinolaringólogo que operó a la niña es el doctor Pedro Carrara, quien según la abogada dijo que "su trabajo había sido perfecto. Hablen con el anestesista"."Ellos (los médicos) aplican la teoría de la división de funciones. Los médicos justifican que su trabajo fue bien hecho y culpan al anestesista. Pero en realidad, el jefe del equipo médico debe hacerse responsable de la cirugía que, en este caso, fue el doctor (Pedro) Carrara", argumentó Varas.


Para la abogada, cada uno de los integrantes del equipo médico deberá afrontar la responsabilidad médica y jurídica y, eventualmente, el Estado, a través del hospital.

Varas aseguró que Brenda gozaba de perfecto estado de salud e ingresó al quirófano del hospital "Vera Barros" caminando. Incluso habría fotografías -tomadas por el padre- del momento en que la nena ingresa al centro asistencial.
Esos elementos serán aportados por la familia de la criatura en el juicio penal y civil que se viene. La primera acción estará a cargo de la justicia de Córdoba, porque la niña falleció en esa provincia.

Continúa...http://elanestesiologo.blogspot.pe/2017/04/explicacion-de-negligencia-medica-en_22.html

viernes, 21 de abril de 2017

Explicación de caso negligencia médica en anestesia Nº 7: murió una joven de 23 años porque no fue operada a tiempo




Viene del post anterior... http://elanestesiologo.blogspot.pe/2017/04/caso-de-negligencia-medica-en-anestesia_21.html

La paciente Verónica Encinas llegó a sala de emergencias con dos inmensos problemas:

1.- Hemorragia del embarazo: Probablemente la placenta se desprendió prematura y anormalmente debido, tal vez, a un traumatismo. Con la placenta desprendida el feto se quedó sin oxígeno, sin nutrientes y tuvo que morir, irremediablemente. El desprendimiento de placenta produce gran sangrado, poniendo en sumo peligro la vida de Verónica, pues la lleva al "shock hipovolémico" (hipo=poco, volemia=volumen de sangre circulante).


2.- Feto muerto dentro del útero: La presencia de un feto muerto dentro del útero es muy peligrosa para la vida de la gestante, pues en unas horas, si no sale, bien por vía vaginal (parto), o por vía abdominal (cesárea), va a desencadenar una gravísima alteración del sistema de coagulación de la sangre, que es la síndrome de la coagulación intravascular diseminada (C.I.D.).

El feto muerto, al empezar a degradarse, proporciona a la sangre un sustrato (tromboplastina tisular) que activa, en forma masiva, la coagulación de la sangre. Se forman por toda la circulación muy pequeños trombos (microtrombos) que ocluyen finos capilares sanguíneos, dejando sin irrigación tejidos vitales. Por otro lado, la formación inútil de estos microtrombos ha consumido todos los factores de coagulación de la sangre. Sin factores de coagulación, el organismo sangrará sin parar por todos lados y la muerte no tardará en llegar.
Verónica requería intervención quirúrgica (cesárea) de urgencia. La ausencia del anestesiólogo de guardia (con permanencia hospitalaria obligada), por cualquier motivo, lo sitúa como gran culpable. Pero, si se hallaba en calidad de "anestesiólogo de retén al llamado", el asunto cambia totalmente.


Ahora, mucha atención, mucho ojo, querido lector. En el Hospital "Angela Llano", así como en varios hospitales y clínicas particulares en el Perú, los anestesiólogos podrían estar, en horas de la noche y en domingos y feriados, en turno de retén. Quiere decir, ubicables por teléfono, en la localidad, y listos para acudir al hospital al término de la distancia.


¿Por qué eso de "turno de retén"?

Porque si el hospital o la clínica programa "anestesiólogo de guardia con permanencia hospitalaria", estarán obligados a:

1) Pagar beneficios del turno "guardia".
2) Otorgar descanso al médico al día siguiente de la guardia.
3) Dar alimentación al médico, tres comidas en 24 horas.
4) Implementar un  recinto de permanencia (con cama o sofá, casillero, baño, agua caliente) con mínimas comodidades, para el médico de guardia.


Lo cual significa "mucho gasto", encima que "los domingos se opera poco, o nada", para el centro hospitalario. Si usted, o un familiar querido, cae en esos momentos a la sala de emergencia, y requiere una intervención quirúrgica de urgencia, el tiempo de espera a que llegue el anestesiólogo de retén puede ser fatal.


El hospital o la clínica cuidan su dinero. Aún cuando ello signifique poner en peligro su vida, querido visitante.

Caso de negligencia médica en anestesia Nº 7: murió una joven de 23 años porque no fue operada a tiempo


Presentamos el caso de una joven de 24 años que falleció por no ser operada a tiempo. La razón: ausencia del anestesiólogo de guardia en el hospital.

El anestesiólogo se apersonó al hospital apenas recibió una llamada telefónica pero ya era demasiado tarde.

Podríamos culpar a priori al colega de que su irresponsabilidad (abandonar la guardia) causó la muerte de la joven, pero también podría tratarse de una huelga médica o suceder que la dirección del hospital por ahorrar dinero no programa anestesiólogo con presencia física en el hospital ("de guardia") sino pendiente a una llamada telefónica ("de retén").

En el próximo post comentaremos el caso.

EN UN HOSPITAL DE CORRIENTES
Murió una joven de 23 años porque no fue operada a tiempo
Debían hacerle una cesárea de urgencia para extraerle un feto muerto de 5 meses. Ingresó al quirófano pero la cirugía no se hizo porque se demoró el anestesiólogo


HOSPITAL EN CONFLICTO. El Angela I. Llano, donde murió la joven.

Alfredo Zacarías. CORRIENTES. CORRESPONSAL


Una joven de 23 años, a quien necesitaban hacerle una cesárea para extraerle un feto muerto, murió en un hospital correntino al demorarse la intervención por la ausencia del médico anestesiólogo de guardia. La tragedia se convirtió en el desenlace fatal de un conflicto entre los médicos anestesiólogos correntinos y el Ministerio de Salud Pública.

La muerte se produjo en la tarde del 25 de Mayo en el hospital "Angela I. Llano". A ese hospital fue trasladada de urgencia Verónica Encinas, con un embarazo de 5 meses y un cuadro de hemorragias que obligaba a una operación inmediata.

El médico, Hernán Pintos, fue acusado de homicidio culposo y abandono de persona y se encuentra detenido en la Comisaría Quinta, ubicada frente mismo al Hospital Llano, a la espera de una resolución de la Justicia.

Verónica llegó al Hospital Llano a las 14, y quince minutos después la guardia detectó que el feto había muerto y decidió hacerle una cesárea para extraérselo. Pero el anestesiólogo no se encontraba en su lugar de guardia y demoró 40 minutos en llegar al lugar. Para ese entonces la joven ya había fallecido. A las 14,45 la joven sufrió un paro cardiorrespiratorio.

Fuentes médicas admitieron que el cuadro que presentaba Verónica era "una patología poco común, pero que si se trataba a tiempo no iba a tener un desenlace fatal". La directora del hospital Llano, María Silvia Bonassie, presentó ante la Justicia la denuncia contra el médico, que fue separado de sus funciones por el Ministerio de Salud Pública.

Pintos habría declarado haber estado "en la zona" cuando fue llamado. Cuando llegó al quirófano ya se estaba realizando el ejercicio de reanimación a la mujer.

El hecho sucedió en medio de un conflicto que los médicos anestesiólogos de Corrientes mantienen con el Ministerio de Salud Pública. El organismo oficial pretende la especialización de ocho médicos más en el rubro, a lo que se oponen. El conflicto llevó primero a una huelga de los anestesiólogos que la Justicia declaró ilegal, al tiempo que ordenó que continúen prestando atención, ya que habían anunciado la suspensión de las cirugías programadas. En respuesta, presentaron en masa sus renuncias a los cargos en los hospitales, pese a lo cual deben seguir prestando servicio por noventa días más.

Ayer, tanto desde el Ministerio como desde la Asociación Correntina de Anestesiología se intentó separar el hecho del conflicto entre las dos partes. El director de Promoción y Protección de la Salud, Eduardo Pujol, dijo que será la Justicia la que decidirá si hay vinculación entre los hechos.

Por su parte, el médico anestesiólogo José Luis Karatanazópulos, quien participó del equipo que intentó la reanimación de la paciente, salió a denunciar un supuesto mal funcionamiento del equipamiento hospitalario, al tiempo que descartó que la muerte hubiera tenido vinculación alguna con el conflicto entre anestesiólogos y el gobierno.

El secretario general de la asociación de anestesiólogos, Jorge Oliveira,responsabilizó a la directora del Hospital Llano, a quien señaló como "culpable" de que los médicos "no tengan los elementos adecuados para las intervenciones". Y aseguró que "lo que ocurrió en el Hospital Llano pudo haber pasado en cualquier momento".

Continúa...http://elanestesiologo.blogspot.pe/2017/04/explicacion-de-caso-negligencia-medica.html
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